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Destacan "Toñete" y Marcos

Este domingo en la Plaza México y en continuidad a los Duelos Taurinos de “Soñadores de Gloria” se vivieron momentos de gran interés, destacando los novilleros españoles "Toñete" y Marcos, además de la actitud que tuvo el mexicano Luis Manuel Castellanos, quien cayó herido al entrar a matar al novillo que le correspondió en suerte, resultando con una cornada limpia de dos trayectorias, de 15 y 20 centímetros en la cara interna del muslo derecho; reportándose como estable. En este festejo destacó la presencia de los novillos de la ganadería de "Caparica", de los que destacaron por su juego tres.

Abrió plaza el novillo de nombre “El 21”, de 449 kilos, del hierro de la dehesa de "Caparica", el que tocó en suerte al novillero Patricio Ochoa, que estuvo discreto con el capote, buscando sobresalir con un quite por chicuelinas, y en su trasteo, dejó muletazos aislados; mató al primer viaje para escuchar palmas.

“Baruk”, de 435 kilos, fue el segundo del festejo que tocó en suerte al novillero capitalino Luis Manuel Castellanos que dejó la variedad con el saludo capotero, demostrando así sus ganas de agradar. Momentos templados por la senda derechista con un novillo que tuvo nobleza, calidad y recorrido. Al entrar a matar fue prendido de manera certera, llevándose la cornada.

De pie cayó "Toñete" con el novillo de la ganadería de "Caparica", de nombre “39”, que pesó los 412
kilos, y el cual resultó complicado, sin embargo, quedó demostrado el valor y la actitud mostrada por el novillero español. Errático con la espada escuchó palmas.

El novillero ibérico Marcos tuvo con “Perro Negro”, de 418 kilos, un novillo que le permitió dejar destellos de su buen toreo, hilvanando trazos templados, con calidad, en una faena que mostró además la calidad que atesora el joven que tuvo instantes de gran valor. Silencio tras aviso.

“Cochi”, de 428 kilos, fue el quinto del festejo para "Toñete", que tuvo un buen inicio de faena con doblones para en los medios dar estructurar una faena en la que buscó el temple y mando por el pitón derecho, para cuajar series con reposo, lentitud, quedando de manifiesto la clase, solera y reposo. El novillo de "Caparica" le permitió ir a más, sin embargo, las fallas con la espada le privaron de tocar pelo, escuchando dos avisos y las palmas al término.

El cierra plaza fue un novillo castaño de nombre “Cuyo”, que tuvo poca tela para cortar, estando firme Marcos, quien se puso en las cercanías de las tablas para extraer muletazos de mucha valía. Palmas al final de su actuación.